domingo, 23 de mayo de 2010

Asesinos Seriales - Charles Manson

Charles Milles Manson nació en Cincinnati, Ohio (EEUU), el 12 de noviembre de 1934. Hijo ilegítimo de una joven adolescente de 17 años, Kathleer Maddox.

Sin padre conocido, en algunos documentos oficiales se hace mención a un tal “Coronel Scott” como progenitor de Manson. Esto es debido a que su madre había convivido con un hombre de ese nombre con un tiempo suficiente para que pudiera ser el padre de Charles. Ella estaba tan convencida de que ese era el padre de su hijo, que presentó una demanda judicial de paternidad contra él. Sin embargo su hijo no estaba tan seguro, y él mismo calificó a su madre como una “prostituta de diecisiete años”.



Su infancia transcurrió azarosamente de ciudad en ciudad desde que, cuando contaba con ocho años, su madre lo recoge tras salir de la cárcel al haber cumplido una condena de cinco por robo y agresión. Hasta entonces había vivido con su tía, una fanática religiosa que veía el pecado en cualquier forma de placer. Vivió unos años con su madre, ya alcohólica, de ciudad en ciudad, hasta que tuvo edad suficiente como para valerse por sí mismo.

A través del robo en una tienda de comestibles reunió dinero suficiente para independizarse y aprendió a sobrevivir a través de pequeños hurtos, hasta que, con apenas 14 años es detenido por primera vez. A partir de aquí comienza una serie de sucesivas detenciones, puestas en libertad y fugas de centros penitenciarios, que hacen que Manson haya pasado más de la mitad de su vida en la cárcel. Su educación por tanto se llevó a cabo en estos centros.Además de los robos, una violación homosexual a un compañero, agresiones y varias fugas, cuando cumplió la mayoría de edad, presentaba un impresionante currículum delictivo.

En 1955, y con diecinueve años de edad, Manson se casa con Jean Willis, enfermera de diecisiete años. Desde los catorce años hasta entonces solo había tenido experiencias homosexuales. De ella tendría su primer hijo. En 1958 se divorcian y un año más tarde se casaría con la prostituta Candy “Leona” Stevens, para evitar que pudiera declarar contra él en un juicio. De ese matrimonio nace Charles Luther Manson, su segundo hijo conocido.

Por aquella época, y nuevamente en la cárcel comienza su formación esotérica. Lee sobre budismo y orientalismo. Es miembro, según él de la Iglesia de la Cienciología y comienza a utilizar conceptos como Karma, Reencarnación... que le serían fundamentales a la hora de presentar su particular Apocalipsis: El Hellter Skelter.

El 21 de marzo de 1967, sale de la cárcel y se dirige a San Francisco. Allí, en el barrio Haight-Ashbury nacería “La Familia”. Manson tenía entonces treinta y dos años, diecisiete de los cuales los había pasado en la cárcel.

En entrevistas realizadas a Manson, siempre negó que la familia existiese. “El término familia se ha utilizado para convertirme en un líder y hacerme responsable de lo ocurrido. Ellos nunca fueron mi familia. Todos vivíamos un sueño”.

Manson achaca la responsabilidad de la idea al fiscal Vincent Bugliosi, “después de todo él fue quien escribió el libro, vendió los derechos cinematográficos y creó esta imagen”.

Lo cierto es que alrededor de Manson existía un grupo de jóvenes devotos dispuestos a hacer cualquier cosa que les mandase.
El grupo existe todavía de nuestros días, incluso después de la detención de Charlie y de sus más cercanos colaboradores, varios miembros y simpatizantes continuaron sus actividades. Se editó su música, se organizaron sentadas y manifestaciones pidiendo su libertad, fue nombrado “hombre del año” por la revista Tuesday´s Child y se crearon grupos de fans. Un ejemplo es el que lideraba la joven Jane Spielman, que era uno de los más activos e incluso fue detenida por fabricación ilegal de bombas. Unido a la inmensa publicidad que recibió el proceso, ha ocasionado que veinte años después del juicio continúe recibiendo cartas de jóvenes que quieren unirse a La Familia. Según su filosofía, los miembros de La Familia, que en el momento de su detención habitaban en el rancho Barker, era la avanzadilla de los 144000 elegidos que se salvarían del Apocalipsis.

Manson, que se autodenominaba Satán (además de Jesucristo, el Espíritu, el Anticristo y el Demonio), predicaba una curiosa doctrina, una mezcla de conceptos orientalistas y una reinterpretación de la Biblia. Según él, el Armagedón había llegado, el Juicio Final comenzaba. La población negra aniquilaría a la raza blanca, pero un grupo de elegidos se salvaría para reinstaurar el nuevo orden. Este grupo era La Familia. Ellos habían de asentarse en el desierto, creciendo el número hasta alcanzar la cifra de 144000. Después él los guiaría al Reino Subterráneo, un fantástico mundo bajo tierra: Agartha. En esta tierra fantástica ellos esperarían que la raza negra destruyese a la blanca. Después del Apocalipsis ellos volverían a la superficie y se harían los señores del mundo, con Manson a la cabeza como nuevo Anticristo o Rey del Mundo. Esto ocurriría así porque los negros, según la filosofía racista de Manson, serían incapaces de dirigir el mundo, ya que ellos sólo “como los monos” pueden imitar lo que hacen los blancos, por eso cuando hubiesen destruido a los blancos no sabrían que hacer y vendrían los miembros de La Familia a enseñarles el camino.

Precisamente esta idea de enseñar a los negros lo que tenían que hacer y cómo tenían que hacerlo fue lo que llevó a Manson a ordenar varios asesinatos, entre ellos el de Sharon Tate.El viernes 8 de agosto de 1969 Manson ordenó la ejecución de todas las personas que se encontrasen en el 10050 de Cielo Drive, la vivienda por aquel entonces de Roman Polanski.

Un comando compuesto por Linda Kasabian, Susan Atkins, Patricia Krenwinkel y Charles Tex Watson, siguiendo ciegamente la orden de Manson se encaminan hacia Cielo Drive y asesinan a todos los invitados que se encontraban en la mansión: Jay Sebring, Abigail Anne Folges, Steven Earl Parent, Voytek Frycowsky y Sharon Tate, esposa de Polanski y entonces embarazada de ocho meses.Se ha especulado mucho sobre el móvil de este crimen, que aún hoy no está demasiado claro. En principio se dijo que la elección de la casa había sido casual. Se sabe que Manson ya había estado en aquella mansión por lo menos en dos ocasiones.

Otros pretenden que el mismo Diablo habría manejado a Manson para que castigase a Polanski por su película Rosemary´s Baby (La Semilla del Diablo), por haber revelado en su película la realidad de la existencia del culto a Satán en el mundo. Para el rodaje de la película , Polanski se había puesto en contacto con Anton Szandor LaVey, que acababa de fundar la Iglesia de Satán. En el año que se rodaba la película, a principios del 67, había dado mucho que hablar una boda satánica oficiado por el propio LaVey, y esa es la fecha en la que casualmente se fundó La Familia.Lo que sí es cierto es que Manson había intentado atraer a su Familia a grupos neosatánicos como los Ángeles del Infierno o los Straigh Satán, pero sin resultado positivo.

También trató de relacionársele con la iglesia del Proceso del Juicio Final (grupo californiano que rendía culto a Jesús y a Satán a la vez), pero en la investigación judicial se desechó esta posibilidad.Lo que si está claro es que miembros de la familia tuvieron relación con grupos satánicos, es el caso de Robert “Bobby” Beausoleil, o Danny de Carlo.

Al margen de que existiese relación de Manson con otras sectas satánicas, se le atribuían poderes sobrenaturales de origen infernal. Durante los interrogatorios a varios miembros de la secta, se recogieron varias historias referidas a sus supuestos poderes: se decía que tenía poder telepático y que podía controlar a distancia a sus seguidores, o que una vez había soplado a un pájaro muerto y éste había resucitado y se había ido volando.

El asesinato ocho meses después del juicio de uno de sus abogados, o el atentado al presidente Gerald Ford a cargo de Lynette Frome, lugarteniente de Manson se atribuyen a que Charlie se lo había ordenado telepáticamente desde la cárcel.

Este mito del control telepático tiene una explicación racional. Manson sabía utilizar muy bien las dosis de LSD que suministraba a sus devotos, y esto, unido con los conceptos kármicos y a la alusión a reencarnaciones anteriores, facilitaba el control mental de los miembros de la secta, como ocurre en otras muchas sectas no necesariamente satánicas.

Aún después de encerrado de por vida, periódicamente el nombre de Charles Manson llega a los periódicos de todo el mundo. De vez en cuando consiente que algún periodista o incluso alguna televisión le visite en su “retiro involuntario del mundo”, como ocurrió en febrero de 1987 con una cadena de televisión americana de gran audiencia donde declaró que no tenía nada de que arrepentirse.

A finales de los 80, Jan Holmstron, un Hare Krisna de 36 años convicto en la misma prisión que Manson trató de quemarlo vivo vertiendo un bote de pintura sobre Charles y prendiéndole fuego, produciéndole heridas leves.

Asesinos Seriales - Indice de Maldad: Asesinos Psicóticos

Otro vídeo recomendación. En este mencionan a Ed Gein y mas personajes. De nuevo un buen programa de Discovery Channel.

Asesinos Seriales - Edward Gein: El carnicero de Plainfield



Aparentemente era un hombre inofensivo... pero su personalidad ocultaba un terrible psicópata que convirtió su granja en un matadero humano. Sus espeluznantes crímenes proporcionaron a Hitchcock las bases para su clásica película de terror Psicosis. En la tarde del 8 de diciembre de 1954, un granjero de Plainfield, en Wisconsin, entró en "la taberna de los Hogan" a echar un trago en esa fría tarde de invierno cuando descubre con espanto un gran reguero de sangre que cubría las tablas de madera del suelo. La propietaria Mary Hogan, había desaparecido. El sheriff observó que no había señales de lucha aparentes y que la caja registradora seguía llena, pero determinó que la mujer había sido asesinada y que su cuerpo había sido arrastrado hasta un coche que esperaba fuera. Los informes forenses tan sólo confirmaron las conclusiones a las que había llegado el sheriff y no arrojaron ninguna luz sobre el caso. La desaparición de Mary era un misterio.


Aproximadamente un mes después de este suceso, el propietario del aserradero de Wisconsin comentaba el caso con un hombre pequeño y tímido que vivía en una granja de madera a pocos kilómetros de allí. Su nombre era Ed Gein. Gein vivía solo desde la muerte de su madre en 1945 y se ganaba la vida haciendo toda clase de trabajos a los vecinos de Plainfield. Fue su habilidad en este tipo de trabajos, por la que este hombre de complexión débil, mediana edad, pelo rubio y ojos azules empezó a ser conocido entre las gentes del lugar como una persona trabajadora, cumplidora, fiable pero excéntrica. El propietario del aserradero no se llevaba muy bien con Gein.

Encontraba extremadamente difícil hablar con él por que a veces éste comenzaba a reír con nerviosismo sin motivos como un desequilibrado, o por sus comentarios inoportunos que dejaban a la otra persona sin saber que decir. En esta ocasión, el hombre recordó que Gein solía sentarse solo en un rincón de la taberna mirando fijamente a la dueña del local absorto en sus pensamientos con una jarra de cerveza, y supuso que estaba enamorado de la mujer. Le sugirió bromeando, que si le hubiese hablado a Mary con claridad de sus sentimientos, probablemente en ese momento estaría en su granja cocinando y esperando a que volviera en lugar de haber desaparecido presumiblemente asesinada.

Gein, con un extraño gesto puso los ojos en blanco y le respondió con una de sus conocidas sonrisas: "No está desaparecida. Ahora mismo está en la granja". El hombre se encogió de hombros y no le tomó en serio, después de todo, era el tipo de comentario que se esperaba de él... Nació el 27 de agosto de 1906, hijo de madre austera y fanática religiosa que despreciaba a su débil y borracho marido. Cuando ambos discutían, que solían hacerlo con frecuencia, el hombre se emborrachaba y pegaba a sus dos hijos. Desde el primer momento, la vida de Ed estuvo completamente dominada por su madre, quien se había prometido a sí misma que su hijo no sería nunca como esos hombres lascivos, ateos y alcoholizados que veía a su alrededor. Seguía una disciplina muy dura castigando a sus hijos, e incapaz de darles el consuelo y el amor de una madre.

Gein no tubo contacto con otros niños, pues todo el mundo suponía ante los ojos de esa madre una amenaza para la pureza moral de su hijo. Así durante treinta y nueve años hasta que la mujer moría víctima de un ataque al corazón, dejando tras ella un hombre dependiente, reprimido y sólo, en un mundo que apenas comprendía. La mañana del sábado 16 de noviembre de 1957, Ed Gein asesinaba a la dueña de la ferretería del pueblo, Bernice Worden, disparándole una bala con su viejo rifle de caza del calibre 22. También en esta ocasión se llevó el cadáver en la furgoneta, dejando el suelo del local encharcado de sangre. Pero esta vez, habría un testigo... el libro de contabilidad. En su última anotación, figuraba el nombre de Ed Gein, a quién habría vendido su último anticongelante.

Dos oficiales de la policía arrestaron a Gein, mientras otros dos se dirigían inmediatamente hacia su granja con la intención de llevar a cabo un registro. Al pasar dentro, el sheriff sintió como algo le rozaba el hombro, y al volverse se topó con un cuerpo decapitado de mujer con un profundo agujero en el estómago que colgaba del techo. Después de recuperarse del shock por el horror que habían presenciado, y tras pedir ayuda por radio, los dos hombres volvieron a la casa.

El cadáver colgaba de un gancho por el tobillo y con un alambre le habían sujetado el otro pie a una polea. Habían rajado el cuerpo desde el pecho hasta la base del abdomen, y las tripas brillaban como si las hubiesen lavado y limpiado. No había duda que el causante de ese terrorífico espectáculo era una persona enferma. Era difícil de creer que un ser humano pudiera vivir allí. Por todas partes se veían montañas de basura y desperdicios, cajas de cartón, latas vacías, herramientas oxidadas, excrementos, revistas pornográficas, de terror y de anatomía humana, chicles pegados en las tazas y una dentadura sobre el mantel de la mesa...

Más tarde, en cuanto llegaron más patrullas, se descubrió en el interior de la casa todo el horror que allí escondía. Había varios cráneos esparcidos por la cocina, unos intactos y otros partidos por la mitad y empleados como cuencos. Una inspección más detenida reveló que una de las sillas de la cocina estaba hecha con piel humana, como las pantallas de las lámparas, las papeleras, las fundas de los cuchillos e incluso alguna prenda de vestir, como un chaleco o un cinturón formado con pezones humanos.

Entre los más atroces descubrimientos, se encontraron unas cajas con los restos humanos pertenecientes a diferentes cuerpos sin identificar, el corazón y la cabeza amputada de Bernice Worden en una bolsa de plástico, una colección de nueve máscaras de piel humana con el pelo intacto, de las cuales, cuatro colgaban en la pared que rodeaba la cama de Gein, etc. Había decorado el interior de su casa de madera con esas máscaras confeccionadas con tiras de piel procedentes de auténticos rostros humanos y con los cráneos colgados de las columnas de su cama. La única habitación de la casa que parecía normal era una sellada con tablones en la puerta y perfectamente ordenada... la de su madre.

Desde que su madre muriera en 1945, doce años antes, la habitación había estado cerrada con clavos como un sepulcro. Ed explicó a la policía después de su detención que después de su fallecimiento, su madre se mantuvo en contacto con él durante más de un año, hablándole mientras se adormecía. Dijo que había sido en esa época cuando desarrolló su fascinación por la anatomía. Le fascinaban los reportajes sobre la operación de cambio de sexo y se planteó el convertirse él mismo en mujer.

Gein declaró que tan sólo recordaba, muy confusamente, haber matado a Bernice Worden, y que los demás restos humanos que se habían hallado en la granja pertenecían a nueve cadáveres que había sacado del cementerio. Explicó que en los últimos años sentía de vez en cuando la necesidad de profanar tumbas, y que en algunas ocasiones incluso conocía a las víctimas en vida y se enteraba de sus muertes leyendo los periódicos. Luego, en la noche del entierro, se dirigía al cementerio, sacaba el cadáver y rellenaba de nuevo la tumba (eso lo pudo comprobar la policía más tarde, cuando al exhumar las tumbas, algunas de las que Gein había dicho, se encontraban vacías). Muchos de los objetos domésticos y muebles que se descubrieron a raíz del arresto de Gein, procedían de las profanaciones de tumbas.

Unas veces arrastraba cadáveres enteros hasta su casa, otras cortaba las partes más interesantes y se las llevaba como recuerdo. El 30 de marzo de 1958 la casa de Gein fue arrestada, después de correrse el rumor de que estaba destinada a convertirse en una atracción para turistas como la Casa de los Horrores. De todas formas, su camioneta Ford sobrevivió y se vendió en una subasta pública para ser utilizada en ferias locales con un letrero que anunciaba: ¡El coche de Ed Gein! ¡Vea el coche que transportó a los muertos de las tumbas! Los médicos del hospital Central del Estado deciden que el asesino no está capacitado para ir a un juicio y es internado hasta los años 68, cuando después de un juicio que duraría una semana, se le declara culpable de dos asesinatos, pero al aducirse su locura, es de nuevo internado.

El caso de Ed Gein es, desde un punto de vista médico, uno de los más complejos de la criminología. Voyerismo, fetichismo, travestismo y puede que necrofilia, integraban su personalidad. Sin embargo, a medida que se iba conociendo su verdadera historia se izo evidente que esas perversiones eran meras manifestaciones de una psicosis profunda, un trastorno mental que tenía sus raíces en la relación anormal que tenía con la madre.

Cuando los psiquiatras comenzaron a considerar las posibles razones de su comportamiento patológico, supusieron que se trataba de un caso de "Complejo de Edipo", que Gein estaba enamorado de su madre y que a raíz de su muerte se obsesionó en buscar a alguien que la sustituyera, pues se encontraron extraordinario parecido entre sus víctimas y su madre. De niño, buscaba el amor de su madre de manera obsesiva, que le era negado una y otra vez, fue así como en su mente se desarrolló una nueva personalidad, un Ed que odiaba a la mujer.

Gein murió por insuficiencia respiratoria el 26 de julio de 1984, tras décadas de reclusión en una unidad psiquiátrica, donde resultó ser un paciente modelo. En la actualidad, sus restos descansan en el cementerio de Plainfield, al lado de los de su madre... Sin embargo, la influencia de Gein puede percibirse todavía en personajes literales como Buffalo Bill, el travestido de piel de El Silencio de los Corderos o en películas como la Matanza de Texas, El Asesino, Los Carniceros...

Hoy, sus "admiradores" pueden comprar máscaras de látex Gein, coleccionar recuerdos Gein o reunirse en su club de admiradores para contar chistes geiners: ("¿Cómo era la gente que vivía en la granja del horror de Ed Gein? Deliciosa.", o, "Por que Gein ponía siempre la calefacción a tope en su granja? Para que a los muebles no se les pusiese la piel de gallina").

Con respecto a estos chistes, se ha elaborado un informe científico titulado "Reacciones comunitarias ante un acontecimiento aterrador", diciendo que los "geiners" y otros chistes similares eran modos que tenía la sociedad de enfrentarse con lo inconcebible, y por esa razón debían ser tolerados.

Asesinos Seriales - Edmud Emil Kemper "El gigante asesino"


"Vivas, las mujeres se muestran distantes conmigo. No comparten nada. Trato de establecer una relación pero no la hay... Cuando las mato sí que me pertenecen. Es la manera que tengo de poseerlas. Las amo y las deseo, las quiero para molo, que hagan una sola persona conmigo..."

Edmund Emil Kemper nació 18 de diciembre de 1948 en California. Como la mayorde los asesinos recurrentes, se crió el seno de una familia conflictiva cuyos padres discutían constantemente y que con el tiempo terminaron divorciándose.

Cuando su madre lo manda a vivir a la granja de sus abuelos paternos, el joven Ed se va volviendo introvertido y se aleja cada vez más. Sueña con vengarse e imagina juegos en los cuales tienen un papel esencial la muerte y la mutilación. Nadié toma en serio sus fantasías morbosas, ni siquiera cuando a los ocho años juega a la silla eléctrica o a la cámara de gas con sus hermanos, desempeñando el papel de víctima mientras los otros hacían de verdugos y lo ejecutaban. Fascinado por las guillotinas, decapita y mutila las muñecas de su hermana. Es incapaz de expresar cualquier sentimiento de afecto y sus compañeros evitan su presencia, pues les asusta la manera en la que Kemper les mira fijamente, sin pronunciar palabra.



A los 13 años mata al gato de la familia a machetazos. Le corta el cráneo con cuidado para exponer el cerebro y luego lo apuñala numerosas veces. Su madre descubre los restos del animal en el armario.

Cuando tenía 15 años dispara contra su abuela con un rifle del calibre 22 y luego la apuñala una y otra vez para desahogar su ira, porque según él, era muy estricta y le imponía más castigos que su propia madre. Después le pega tiro a su abuelo y deja el cadáver tendido en el jardín. Tras estos crímenes, llama a su madre avergonzado para decirle: "La abuela ha muerto. El abuelo también”.

Mientras era detenido por la policía le preguntan porqué lo había hecho, a lo que Ed respondió: “Me preguntaba que se siente al disparar sobre una abuela...".

Las autoridades lo internaron en una institución para enfermos mentales, y pese a la oposición de los psiquiatras, lo soltaron cuando tenía 21 años para ponerlo de nuevo al cuidado de su madre. Para aquel entonces ya medía 2,05 metros de estatura y pesaba unos 135 kilos.

En mayo de 1972 recogió en su coche a dos autoestopistas de 18 años y las llevó a un sitio apartado y allí las mató a puñaladas. Luego, trasladó los cuerpos a casa de su madre, les sacó fotografías con una Polaroid, los descuartió, y les cortó la cabeza para enterrar posteriormente los restos en un cerro de las inmediaciones. El "gigante asesino" no elegía a sus víctimas al azar, las somete a un cuestionario escrupuloso preparando con anterioridad una lista de características físicas y morales de sus futuras víctimas. Es absolutamente necesario que corresponda a la imagen que tiene de las estudiantes que su madre le había prohibido frecuentar.

Cuatro meses después mata a otra joven de quince años de una manera similar, recogiéndola cuando hacía autostop, estrangulándola, violando el cadáver y llevándoselo a casa. Mientras se entregaba a esta orgía criminal acudáa a una de las evaluaciones psiquiátricas a las que debía someterse con regularidad, y fingía la lucidez que, según los peritos que lo examinaron, ya no representaba una amenaza para si mismo ni para los demás. Ese día llevaba en el maletero de su coche la cabeza decapitada de su víctima más reciente...

"Esas chicas son lo bastante mayorcitas como para saber lo que hacen, y sobre todo, lo que no hay que hacer, como es el autostop. Me desafían por el hecho de otorgarse el derecho de hacer lo que les venga en gana. Eso es lo que me molesta: se sienten seguras en una ciudad en la que yo no lo estoy..."

Ed espera otros cuatro meses antes de volver a matar, y esta vez viola el cadáver y lo coloca encima de su cama mientras toma el té con su madre. En febrero de 1973 reincide, amontonando dos nuevos cadáveres en el maletero del coche. Después de cenar tranquilamente, baja a amputar y decapitar los cuerpos. Finalmente Kemper acaba matando a su madre, el origen de sus problemas y a una amiga de esta. Siempre estaba regañándolo, de modo que el sábado de Pascua de 1973 le corta la cabeza. Luego, para estar seguro de que esta estaba bien muerta, le arrancó laringe y la metió en el triturador de basuras. Entonces, asustado por lo que había hecho, decide entregarse a la policía. Se estaba quedando sin fuelle, como les ocurre a muchos asesinos en serie. El objetivo principal había desaparecido, dijo más tarde a la policía intentando explicar su decisión de entregarse. "Empezaba a pesarme. La necesidad de seguir con la muerte era superflua y continua. No me estaba sirviendo para ningún propósito ni físico ni emocional. Era una pura pérdida de tiempo".

En sus confesiones posteriores reconoce que lo que más deseaba era saborear su propio triunfo sobre la muerte de los demás. Vencer a la muerte y vivir mientras los demás morían... Esto actuaba sobre él como una droga, empujándolo a querer cada día más gloria en su victoria personal a la muerte.

En vida, la muerte siempre estaba con él. Al preguntarle como reaccionaba cuando veía a una muchacha bonita en la calle, contestaba: “Un lado de me dice, "que chavala tan atractiva, me gustaría hablar con ella, salir con ella", pero otra parte de mi se pregunta como quedaría su cabeza pinchada en un palo…”.

Edmund Kemper fue declarado culpable de ocho asesinatos en primer grado. Cuando le preguntaron que castigo pensaba que merecía contestó que "la muerte por tortura". Con ocho condenas por asesinato en primer grado, Kemper escapa a la pena de muerte porque acaba de ser abolida en el estado de California, donde más tarde fue restablecida.

En 1978, Robert Ressler (psicólogo y criminólogo que acuñó el término "serial killer"), y John Douglas (Jefe de la unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI), que en aquella época estaban haciendo un estudio sobre la psicología del asesino en serie, decidieron interrogar a Kemper en su celda de California, en donde se encontraba cumpliendo varias condenas de cadena perpetua.

El reo aceptó entusiasmado la entrevista, y tras entregar sus armas y firmar un documento que exime toda responsabilidad a las autoridades carcelarias de lo que pueda pasar en el interior, los dos hombres se encontraron cara a cara con aquel curioso asesino de talla descomunal y tupido bigote.

Su inteligencia era como su talla, sobresaliente. Según los registros de la prisión su cociente intelectual era de 145. Allí les comentó que su madre siempre le había odiado, pues desde niño se parecía su padre. Cuando cumplió 9 años ya era un gigante para su edad, y como su madre temía que pudiese abusar sexualmente de su hermana, lo hacía dormir en un sótano que no tenía ventanas.

Recluido como un preso y obligado a sentirse culpable y peligroso cuando no había hecho nada malo, todvía, se fue obsesionando con la idea de matar. Cuando sus padres se separaron, mató y descuartizó a los dos gatos de la familia. Según los dos investigadores, Douglas y Ressler, la crueldad infantil hacia los animales es el rasgo principal de los tres que caracterizan la personalidad del asesino múltiple. Las otras dos son la piromanía y la enuresis o incontinencia urinaria durante el sueño.

Kemper trató una vez de entrar a formar parte de la Policía de Carreteras de California, pero lo rechazaron. (También esta característica es común a muchos de estos criminales. Si se tiene en cuenta que la mayor parte de ellos son individuos fracasados y resentidos, no es de extrañar que en algún momento se ilusionen con la idea de convertirse en policía, que son los representantes de la autoridad que envidian, e inspiran respeto).

Kemper les contó que posteriormente a sus asesinatos frecuentaba los sitios de reunión de los agentes y entablaba conversación con ellos,. Lo cual no sólo le hacía sentirse integrante del grupo sino que le proporcionaba información reservada sobre el avance de las investigaciones de sus crímenes.

Una inquietante anecdota que los investigadores relataban es que al final de la tercera entrevista, mientras Ressler esperaba la llegada, con retraso, del guardia que tenía que sacar de la celda de alta seguridad, Kemper le dijo: "La habitación esta insonorizada, nadie puede escuchar tus gritos. ¿Y si de repente me vuelvo... loco? En cuanto apretases ese botón te haría trizas... puedo desenroscarte la cabeza, colocarla sobre la mesa y recibir así al guardia".

Al cabo de un rato, el guardia apareció y abrió la puerta. Ressler suspiró con alivio. Al salir de la sala de entrevistas, Kemper le hace un guiño poniéndole el brazo sobre el hombro, y le dice sonriendo: "Ya sabes que sólo bromeaba… ¿no?”.

Asesinos Seriales - Indice de Maldad: Mujeres Asesinas

Hola de nuevo, acá les dejo otra buena recomendación de vídeo. Ahora es con el programa Índice de Maldad en su episodio de Mujeres Asesinas. Esta solo es la primera parte del episodio por favor si deseas ver el resto, revisa las sugerencias al finalizar el vídeo, elige la parte 2/5 y así consecutivamente.

Asesinos Seriales - Ailen Wuornos "Monster"


Ailen Wuornos es otra de las mujeres que engordan la ligera lista negra de las asesinas femeninas dentro de los "serial killers".

Esta mujer, desde 1988 asesinó tiros al menos a siete de sus clientes mientras ejercía de prostituta, torturando previamente a uno de ellos. "Se lo merecía, lo siento por sus familiares, pero lo que hice fue defenderme...", dijó Aileen, por aquel entonces...

Aileen Lee Wuornos espera en el Corredor de la Muerte del Condado de Broward, declarada culpable del asesinato de seis hombres. Esta incriminación, considerada como política, y muchos colectivos, reivindican la absolución de Wuornos, quienes creen que ella no miente al decir que todos esos hombres la habían violado o intentado violarla, y que si los mató fue en defensa propia.

En el juicio, aseguró que en el momento de los crímenes estaba trabajando como prostituta de carretera, y que todos los hombres que mató eran hombres que la habían escogido a ella y que posteriormente la habían atacado violentamente. Lee tubo muchos otros clientes durante este período y nunca les hizo el menor daño. Incluso muchos de esos clientes que testificaron en el juicio, la apoyaron jurando ante los jueces que se habían pasado días o semanas con ella y tan siquiera les había amenazado. Ellos dijeron que ella estaba angustiada por que ellos la atacasen.



También los abogados trataron de defenderla aportando unos documentos apropiados para el caso: una serie de estudios y estadísticas sobre un grupo de prostitutas que explicaban el porqué estas mujeres tienen más posibilidades de ser violadas que las mujeres que ejercen otros trabajos. Un promedio de 33 veces, por que además la policía nunca o casi nunca investiga las agresiones hacia este grupo marginal, y menos los crímenes, los cuales son achacados al consumo o tráfico de estupefacientes, ajustes de cuentas, etc.

Por poner algún ejemplo, en el área de Seattle (Estados Unidos), 65 prostitutas y bailarinas de striptease han sido asesinadas por el llamado "Asesino del RíoVerde" que nunca fue identificado. Recientemente, la policía de Nueva York arrestó al criminal Joel Rifkin, quién confesó los asesinatos de 17 prostitutas... cuando Rifkin fue detenido, por casualidad, los policía ni tan siquiera se encontraban investigando las desapariciones de estas mujeres.

Aileen Wuornos ha sido procesada una vez por el asesinato de Richard Mallory, pero ha sido declarada culpable de seis asesinatos. En su confesión, una cinta de video que era el testimonio más importante del juicio, Lee dijo más de 60 veces que ella actuó en defensa propia. La defensa aseguró que Mallory no tenía ningún antecedente por delitos de violencia sexual, pero poco después se demostró que al contrario, se había declarado culpable de tentativa de violación en Maryland, y había amenazado a otras mujeres. Estos testimonios no han sido presentados en el juicio, siendo ocultados a los jueces. Cuando estas evidencias fueron por fin presentadas, el juez las declaró inadmisibles entonces por ser demasiado tarde. Además los abogados del primer juicio tampoco interpelaron a varios testigos quienes habían ofrecido información que corroboraba el testimonio de Wuornos. Finalmente, y para colmo de las injusticias, el abogado Steven Glaser le aconsejó no pedir ningún concurso a los cinco cargos de asesinato, sin afianzar una oferta en la sentencia ni informarla de todos sus derechos.

También se dice que los fiscales hicieron repetidas referencias a las relaciones sentimentales de Aileen con otras mujeres, y que aunque ella no se considerase lesbiana, el puritanismo de la sociedad se volcó en su contra. (Se ha constatado que el 80% de mujeres que esperan su ejecución en el Corredor de la Muerte en Florida son lesbianas).

Por estas razones, y muchas otras, como los informes de vandalismo en casa de la asesina, el robo de los archivos del caso, las amenazas de muerte sobre Brian Jarvis (el abogado que se atrevió a cuestionar la conducta de sus colegas sobre en el juicio, y que posteriormente fue alejado del caso), el hecho que antes de que fuese arrestada, los abogados del alguacil de Volusia ya hubiesen negociado los contratos para el libro y la película sobre el caso de Aileen, etc., hicieron que muchas personas viesen a la supuesta asesina en serie como una víctima. Una víctima que no encajaba para nada en el perfil de asesino en serie y condenada por ello a pena de muerte.

Esas personas han llegado a organizar manifestaciones de protesta, a escribir cartas a la Corte Suprema de Florida a la demanda de un nuevo juicio, a crear comités de ayuda y defensa por esta mujer en San Francisco, y a escribirle cartas de apoyo al correccional de Broward, en donde sigue recluida mientras espera que se cumpla su, tal vez inmerecida, pena de muerte...

Asesinos Seriales - Adolfo de Jesús Costazgo

Adolfo de Jesús Costazgo conoció la Regla de Palo Monte en su Cuba natal. Inmigrante en Mexico desde hacía años, comenzó a consultar, en calidad de palero y bacalao, a numerosos narcotraficantes mexicanos, extremadamente supersticiosos, que buscaban una protección mágica contra la policía.

Poco a poco Costazgo fue introduciéndose en los círculos de poder en Mexico. No solo a través de los grandes capos de la droga, sino a través de muchos actores, cantantes y presentadores famosos, que reclamaban sus servicios como brujo. Y finalmente el mismo Costazgo terminó liderando una organización criminal de narcotráfico, cuyas operaciones delictivas eran “santificadas” con los rituales de brujería más espeluznantes que ha conocido Mexico desde los tiempos de la religión azteca.


Desde el rancho de Santa Elena, en la ciudad fronteriza de Matamoros (Méjico), Adolfo de Jesús Constanzo y su banda transportaban semanalmente una tonelada de marihuana al país vecino... pero el lugar no era sólo un centro de distribución de drogas. En 1989 fueron acusados de asesinar a más de una docena de personas durante unos rituales de Palo Mayombe, un culto afroamericano. Los "narcosatánicos" habían convertido el rancho en una verdadera casa de los horrores.

El 9 de abril de 1989, la policía mejicana detiene en un rutinario control, la camioneta que conducía David Serna Valdez, de 22 años, a la altura del kilómetro 39 en la carretera de Matamoros a Reynosa (Méjico) en el rancho de Santa Elena. En ella se encuentran restos de marihuana y una pistola del calibre 38, por lo que el joven conductor es detenido. Tras unas horas de interrogatorio confiesa su pertenencia a una secta de "magia negra" que utiliza el rancho para realizar sus sacrificios rituales con seres humanos, además del narcotráfico.

Estas sorprendentes confesiones obligan a la policía a registrar el rancho, hallando allí otros ciento diez kilos de marihuana... y algo mucho más macabro: un caldero de hierro de hedor pestilente que contiene sangre seca, un cerebro humano, colillas de cigarros, 40 botellas vacías de aguardiente, machetes, ajos y una tortuga asada. Alrededor de la casa, una fosa común con doce cadáveres descuartizados, a los que se había extirpado el corazón y el cerebro en algún extraño ritual.

Entre ellos se hallaba el cuerpo de Mark Kirloy, un estudiante de medicina desaparecido en marzo de 1989 al que habían amputado las dos piernas y el cerebro, y con parte de cuya columna vertebral el líder del grupo se había fabricado un alfiler de corbata que le servía de amuleto...

En una aberrante mezcla de Palo Mayombre afrocubano y satanismo, Costazgo y su lugarteniente y amante, Sara Aldrette, sacrificaban a seres humanos en sus ceremonias de magia negra, entre torturas monstruosas. Cuando, a causa de una absurda irregularidad en un control de carreteras, la policía llegó al rancho de Matamoros que la secta-mafia de Costazgo utilizaba como sede, descubrieron espeluznantes ngangas y altares, rodeados de restos humanos, asi como una enorme cantidad de fosas que salpicaban toda la finca. Hasta catorce cadáveres, de personas asesinadas en los rituales satánicos de los narcotraficantes, fueron encontrados en el rancho de Matamoros.

Ávido por obtener más poder, comienza a efectuar sacrificios en sus rituales para dar mayor sensacionalismo y espectáculo, siempre ayudado por una joven divorciada que se convertiría en su musa y amante, la estudiante norteamericana de 24 años Sara Villarreal Aldrete.

Sara se convierte en gran sacerdotisa del culto y participará activamente en todas las sangrientas ceremonias, además de reclutar a nuevos miembros y explicarles las actividades de la secta.

Adolfo de Jesús Costazgo murió tras un tiroteo con la policía, pero Sara Aldrette sigue cumpliendo condena en Mexico. Ella inspiró el personaje de Perdita Durango que el director Alex de la Iglesia llevo al cine. Alex de la Iglesia confesó que su película, a pesar de las escenas de violencia que incluye, es mucho mas suave que la verdadera historia de los narcosatánicos de Matamoros. “Si ruedo la película contando las cosas tal y como ocurrieron en realidad, nadie se lo creería”.

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